Sunday, April 23, 2006

En la previa



Para el hermético

En la previa, sólo un torpe profesa su optimismo,
El equipo no suma, no gana y gracias a dios que no se resta puntaje por engorrosos papelones ante mancos agrandados.
Periodistas jóvenes o seniles, evalúan factibilidades y condiciones,
recuerdan momentos alegres, y sus ojos se iluminan bajo la ingenua esperanza de un resultado sorpresivo y victorioso,
y resulta, como siempre, que todo anda bien hasta el inicio del partido,
y resulta, como siempre, que el entrenador paró una bosta de equipo,
y resulta, como siempre, qué trata de enmendar sus payasadas metiendo a la cancha a jóvenes talentos, que juegan bien sólo ante sus parientes de primer grado, o en contra de nahuatls ebrios de tequila.
El técnico inepto con ojos tristes y caídos, es testigo de la derrota y del paupérrimo juego con una mirada idiota y resignada,
¡A ese chuchesumadre hay meterlo preso!
Su desdicha, lejos está de la desgracia, al salir como un perdedor, cobrará cien millones, y espera con ansias el despido;
despido fin de las pesadillas, inicio de los sueños; casas, viajes, yates, avionetas, animales, rodeos, equitación, polo, golf y tenis; hobbies todos, que sueña practicar acompañado de acaudalados gordos incapacitados para todo, menos para la perversión, la cocaína y el dinero.
Suena el pitazo final, y queda latente una odiosa y conocida escena; periodistas indignados criticando por no más de veinticuatro horas,
porque más temprano que tarde, como hoy, vuelven a llenarse la boca con el detestable “vamos que se puede”, ¡gracias a dios que cada vez me importa menos la suerte de mi seleccionado!.

Hoy martes estamos concentrados para el partido de mitad de semana,
cada vez falta menos,
lo de mañana es de vida o muerte.
Compré cervezas y embutidos para amenizar la esperada jornada.

Andrés Vidal.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home