Palabra de Fútbol

Tuesday, May 08, 2012

Silva desgarrado, por Matías Celedón


Estimados amigos, les dejamos con texto de uno de nuestros nuevos colaboradores, uno de los mejores "8" que se han visto, con una pegada impecable: Matías Celedón. Un lujo para este humilde portal de fútbol. 

Silva desgarrado.






Hasta que no me pasó las servilletas pensé que me estaba tomando el pelo. Eran dos poemas titulares. Johí me había contado que llegaba en las mañanas al café Villareal y se pasaba hasta las 11 con la mirada perdida en las enredaderas. Empujando su silla de ruedas, la enfermera lo ubicaba siempre en la misma mesa y se sentaba junto a él para untarle las tostadas y ayudarlo con la taza de té. 
Don Sergio no le habla, me dijo. Ella lo ayuda porque le tiemblan las manos.

Había oído que Sergio Livingstone escribía en mitad de las transmisiones. En cuadernos empastados, llevaba páginas de incidencias que anotaba cada fin de semana. Con regla separaba las alineaciones y ocupaba el interior de los márgenes para marcar el tiempo exacto en que sucedía una jugada. Su criterio era inapelable: la jugada concluía en las manos del arquero.
Siempre pensé en esos cuadernos, minuto a minuto, la historia lapidaria del futbol chileno. Qué jugadas fueron subrayadas. Cuántas acaso terminaron en gol. Pero Johí me contaba que lo que escribía no era nada de eso, sino impresiones vagas que él no entendía casi siempre.
Cuando la enfermera va al baño, Don Sergio saca una pluma y escribe. 
¿No le entiendes la letra? Una pluma es más liviana que una taza, reconocí.
No es por eso. Mire.
Johí me pasó la primera servilleta:
Esa es del viernes.

Su letra era clara, de trazo firme. Pero de entrada me descolocó.

  
Eufonía

Lionel Andrés Messi
Riquelme Juán Román
Diego Armando Maradona
Luque Leopoldo Jacinto.

No supe qué decirle. Miré la enredadera y vi un arco vacío con las redes cubiertas por la hiedra.
¿Poesía?, me preguntó Johí.
Pareciera, arriesgué.

Esta mañana llegó más tarde acompañado por su hijo. Por la ventana, Johí los veía conversar:
Don Sergio movía mucho las manos. Cuando su hijo se levantó a pagar se me acercó y me preguntó si lo conocía. Yo le dije que sí, que lo atendía siempre. Después me preguntó cómo lo veía. Bien, le dije, qué más le iba a decir. Entonces me preguntó si alguna mañana en que él tuviera que hacer yo podría cuidar a Don Sergio hasta que alguien lo pasara a buscar…
 ¿Y?
Le dije que sí. 
Que te dejen buena propina entonces.
Don Sergio siempre deja buena propina.
Su respuesta me puso en una situación incómoda: 
¿En qué mesa se sienta el sapito?
En esa, señaló Johí, aunque hoy día lo sentaron en la de allá. Cuando fui a levantarla encontré ésta.
Johí buscó en sus bolsillos. La servilleta, aunque arrugada, mantenía el trazo vigoroso de la anterior.

Cuesta abajo

Boca: Silva desgarrado 
el tiempo viejo 
que lloro.

Miré la enredadera, las hojas secas, el otoño. Johí tomó la bandeja.

Mañana me la da, no se preocupe. 
Gracias, Johí.
¿Va a ver a Unión?
Voy a ver a Riquelme. 
Ese está viejo, mejor vaya a ver a Ruidiaz el jueves.
Pero si no lo ponen.
Perdone, pero es que ustedes no nos quieren.


           









Thursday, April 26, 2012


 Divagaciones ociosas en torno al Real Madrid y al Barcelona


De ambos clubes se dice que son algo más que un simple club deportivo, y desde luego que sí, por lo general a los merengues los identificamos con el centralismo nacional español, son ellos también los portentos de esa España inventada por los reyes católicos Fernando e Isabel, que en 1492 lograron por fin expulsar a los árabes y a los judíos de Granada y de todos los reinos de la península.
Pero para peor fama, el Real Madrid posee una infausta asociación con el fascismo. Cinco veces campeones de Europa con el dictador deleitándose en las tribunas. Nefasta imagen que hoy sigue vigente; la prepotencia del dinero, la envidia y la necesidad frenética del éxito embriaga los vaivenes dirigenciales del club. Y es que algo hay de grosería, soberbia y necedad en la actitud del siempre poderoso Real Madrid.
Por el lado contrario, los catalanes simbolizan la oposición al centralismo castellano, comulgan con otra lengua, son hasta cierto punto, separatistas, y antimonárquicos, pero lo que más embellece estéticamente la concepción moral del Barcelona, es su  vínculo histórico con las profundas aspiraciones del pueblo organizado; amor a la resistencia, a la republica y también a la anarquía, que entona innumerables y eufóricos himnos. Y aunque estas sean cosas del pasado y ajenas al orden actual de lo real, son símbolos que prevalecen, y es que somos muchos los que nos deleitamos con este tipo de asociaciones, a veces arbitrarias.
He aquí entonces una curiosa paradoja; el Real Madrid, tiene por entrenador a un portugués, Mourinho, tiene por máxima figura también a otro portugués, Cristiano Ronaldo, dos portugueses son también los leñadores que tienen atrás, Pepe y Marcelo, y como si esto fuera poco tienen un número 9 francés ¿¡Francés!?, sí, Benzema.
Finalmente los supuestos portentos de los valores nacionales están confiados en el mercado global, es decir se entregan abiertamente a la magia de los extranjeros, pareciera ser que  pese a todo el dinero que pudiesen invertir, no hay muchos hábiles entre los castellanos, todo apunta a que incluso en los países vecinos hay mejores jugadores. Y aunque esto realmente no sea algo extraordinario, por el contrario algo común a las principales ligas europeas, tenemos que si hacemos la comparación con el Barcelona aparecen algunas curiosidades dignas de mención.
En el Barcelona, dijimos, tenemos la imagen de los supuestos separatistas, los más antiespañoles de la península junto a los vascos. Digamos también que en estos últimos seis años, es probable que el Barcelona haya armado el mejor equipo de la historia del fútbol, con un plantel esencialmente español, partiendo por su entrenador, Guardiola.
Iniesta, Pique, Puyol, Xavi, David Villa, Fabregas, hoy  todos en el Barcelona, fueron los artífices del gran hito contemporáneo que consolida la unificación española; la copa del mundo del 2010. En la génesis de esta enorme gloria, está el Barcelona que le dio propiamente lo esencial al equipo, es decir, su estilo; el fútbol ofensivo, vertiginoso y siempre combinado, a ras de suelo y resolutivo en el área.
Los logros deportivos que han alcanzado el último tiempo los peninsulares, le han dado alegría, fiesta y jolgorio a todo un pueblo que en la experiencia de la gloria se regocija reafirmando jovialmente su nacionalidad; la española. Por lo mismo nadie sabe para quien trabaja, y nadie sabe que jarra finalmente llena. Barcelona y su generosidad futbolística terminan por aclamar: Larga vida a España, aunque con una salvedad, SIN REY. 

VALE,

ANDRÉS VIDAL D.

Saturday, April 14, 2012

León y Matías


Experiencia compartida por muchos

No es necesario vociferar el llanto

Tu vida y la de ellos

Estas vivo, abierto al terreno, al campo

video

Thursday, April 12, 2012


“Francisco Sagredo, LA CAÍDA o el autogol político de Harold MayneNicholls” (2011, Aguilar, Santiago)

En las próximas líneas dedicaremos un breve comentario al libro escrito por el periodista del canal estatal Francisco Sagredo. En la televisión, a veces podemos verlo compartiendo los estudios y las casetas de transmisiones, y la verdad es que allí no destaca por su brillantez analítica, tampoco demuestra saber mucho de la pelotita, ni reconozco en él un especial carisma comunicacional. Sin embargo, cuando leemos su obra, nos encontramos con una investigación seria, exhaustiva y muy interesante. He aquí mi primer asombro entonces.

El asunto del texto es ventilar qué pasó durante los últimos años en la ANFP, conocer las causas que gestaron la tan lamentada salida de MayneNicholls y de Marcelo Bielsa especialmente. Es un tema todavía caliente, y por lo mismo el libro ha sido un éxito de ventas; si por ahí conocen alguna novia afligida por no saber ¡qué chucha! regalarle a su futbolero muchacho respectivo, no dude en recomendarle “la Caída”, pues el beneficiado en pocos días devorará las más de 400 hojas que tiene el susodicho libro en su primera edición

Y verdaderamente, y en líneas generales, al pasar por sus páginas los que aparecían como los buenos e inocentes víctimas de las ambiciones particulares de los clubes grandes, en realidad tampoco lo eran tanto; y es que todo indica que Harold menospreciaba abiertamente toda idea que no se ciñera a sus prioridades y objetivos, y obraba tiránicamente en el alto mando, llegando a ningunear frecuentemente a gente de su propia confianza. Por el otro lado, tenemos a los millonarios anonadados ante la personalidad del periodista de la Universidad Católica, imagínenselos nada más, a estos exitosos emprendedores prepotentes y bravucones, queriendo atajarlo a toda costa por los pasillos de la ANFP, y recibiendo de vuelta un gesto taimado y austero de parte del hermético presidente que para peor les quería sacar los dineros que ellos consideraban de su propiedad, a saber; los de la televisión.

En los consejos llegaban los clubes grandes con encuestas financiadas por estos mismos que inquirían a la sintonía: ¿por qué usted contrata el CDF Premium, qué partidos realmente le interesa mirar por el canal del fútbol?¿La segunda división, los domingos a las once de la mañana? ¿O más bien lo paga para ver en el Collao, Colo-Colo contra la U de Conce.…? ¿O el cierre de la fecha en el Estadio Nacional cuando la Universidad de Chile se mida contra Palestino? En fin, evidentemente la abismal mayoría se apostaban a mirar las pichangas de los grandes.

Pero sucedió que Harold, quería repartir los excedentes entre todos por igual incluyendo a los equipos de la primera “B”. Para desprestigiar a sus rivales, y de forma maniquea, sostuvo que todo el conflicto estaba fundado en los mezquinos intereses de los tres clubes tradicionales, pero la investigación, demuestra que no era tan así el tema, porque el resto de los equipos de primera, también veían mermadas sus bolsas, ya que al tener que repartir platas con los de la “B” también veían que su imagen y exposición pública tampoco estaba siendo justamente remunerada. En definitiva, muchos consideraron que no era justo repartir por igual los dineros, y finalmente ¿qué pasó?, la oposición a Harold creció. Y algunos clubes de segunda, como Deportes Concepción, cuyas ambiciones hasta ahora son subir cuanto antes a primera, se añadieron a la oposición.

Ahora bien, personalmente, creo que la posición de los clubes grandes, o los de primera en general, que terminaron por desbancar a Harold, y por consecuencia a Bielsa, tienen argumentos legítimos y defendibles, pero en fin lean el libro y podemos profundizar en estas aristas.

En segundo lugar quisiera referirme a la tragedia de Jorge Jadue. Como todos saben este personaje se nos hizo familiar desde que se supo de su postulación al alto mando de la asociación nacional de balón pie profesional. Sí, y tras el escándalo del “coño” Segovia, no fue sino él, el encargado de encabezar la impopular oposición en Quilín. Uno de sus cercanos le advirtió; si aceptas, y sales de esta oficina, allá, estarán los periodistas, e inmediatamente, te convertirás en uno de los tipo más odiados del país ¿Sigues entonces dispuesto?....” ¡Ea, ea, ea, mi buen amigo, el destino es un oleaje inexorable que levanta al frágil y hunde a los poderosos!”, una respuesta que podríamos resumir en la anterior expresión sostuvo el descendiente de árabes, sin saber lo que realmente le esperaba al calvo presidente del modesto club Unión la Calera.

¿Y bien qué pasó? Un diario, fiel representante de las expectativas del plebeyaje nacional, publica la noticia que el pelao Jadue le “aforra” a su mujer, y que tenía una respectiva demanda en la comisaría ¿Jadue un castigador? Se corría la voz, ¡Maricón quien golpea a una mujer! La canallada extasiada juzgaba al villano, no solo como un usurpador, sino como un hombre ruin y cobarde que maltrata a la madre de sus criaturas. Mas, a las pocas horas esta última, sí la señora de Jadue, salió públicamente a desacreditar las acusaciones contra su esposo, ¡discutimos, a veces gritamos, pero no me patea ni me zamarrea siquiera! y en una emotiva escena se reúnen ella, sus hijos, y el marido, víctima de las calumnias, en un sentido abrazo, en los que a todos se le caen las lágrimas.Los periodistas a su vez tomándole fotos y grabándolos, no fue otra cosa que el advenimiento del acontecimiento trágico; el héroe doblegado y la compasión de la cruel audiencia disfrutando a su costa.

La escena que para mí, es el broche de oro del texto, ocurre en una de las canchas de la sede en Quilín; la oposición se encontraba preocupada, pues las acusaciones contra su cabecilla, rostro visible más bien, no eran una cosa menor, y de pronto uno de los dirigentes, le preguntó directamente al pequeño calvo, si efectivamente le había dado tunda a su mujer, en eso, otro mandamás, completamente indignado, interrumpe sacándole la madre al inquisidor, ¿quién eres tú para desconfiar de él hijo de puta? ¡Ya nos lo dijo! ¡ES INOCENTE! ¿¡Me Oíste!? ¡Él no le tocó un pelo! ¿¡Acaso no le crees!?... todos concordaron con no tocar más el tema y concentrarse de lleno en lo que viene: apoderarse de la ANFP. Y en efecto, lo lograron.

Es un libro sabroso, y correctamente escrito, hay muchísimos alcances en torno a las redes de poder existentes, por ejemplo, entre ciertos dirigentes y funcionarios de gobierno, entre otras muchas cosas. Ahora, a ratos la lectura se hace muy redundante, y se agradecería para el futuro una edición más rigurosa, que abogue por una economía de la palabra, y es que hay excesivas reiteraciones, y es ley de la razón, que toda vez es mejor eso que se hace con lo justo, y es señal de imperfección hacer lo mismo con más, pues se considera que en ello hay elementos superfluos e inútiles.

Además, hay pequeños errores con respecto al uso de hechos históricos y políticos concernientes a Latinoamérica durante los últimos treinta años, pero estos se solucionan con simples fe de erratas. En definitiva, les invito a hojear este libro, pienso que no se arrepentirán.


Andrés Vidal

Wednesday, March 28, 2012

La voluntad de ascetismo o el ideal del estadio mudo.


Está aconteciendo. El impulso al ascetismo gana cada vez más terreno. Los ojos lascivos de nuestros legisladores miran horrorizados como los seres humanos pasan un buen rato. El terror al descontrol, al placer, a la alegría; la tendencia a suprimir el gozo, el ocio, el arte; el miedo hondo y abismal por todo lo que nos pone en riesgo, nos saca fuera de quicio, nos adentra en espacios que exceden los límites de lo planificado, del control; su control mezquino.

Estos sacerdotes de la calle que quieren destruir la fiesta y el juego, comprenden la vida como un proceso de purga y redención, donde debemos, todos, ellos y nosotros, pagar la mancha de haber nacido. Debemos pagar una deuda eterna con nuestro sacrificio y trabajo, con nuestro dolor y martirio. Con la humillación y supresión del cuerpo como espacio voluptuoso de catarsis, como estigma del cáncer de existir. Y, por supuesto, desde esta óptica, los bombos, las bengalas, los lienzos y cánticos, parecen poner de manifiesto las huellas del infierno y la tentación, las vibraciones de los cuerpos que buscan disfrutarse a sí mismos en compañía.

Y así nuestros sacerdotes legisladores, con sus cuerpecitos insatisfechos de sí mismos, grandes sufrientes de su propia condición de existencia, despreciadores del cuerpo y predicadores de la muerte, miran con ojos envidiosos y resentidos la alegría festiva y liviana de aquellos que celebran el hecho inconmensurable de existir, desde el fondo de la vida, de su risa eterna. Lo que habla en su justicia y moralina cadavérica es venganza espiritualizada, es voluptuosidad al acecho, es querer que todos y todas co-rrespondan a su Ideal de hombre: pequeño, mediocre, de alegrías y tristezas medianas, de pocas preguntas y muchos supuestos; de esperanzas comunes, de un trajín corriente; pequeños hombres que no pongan en peligro, que no provoquen, que no inspiren, que no aparezcan alejados del ruido del rebaño. Basta contemplar su Ideal de vida puesto de manifiesto en la forma y estilo de sus casas y barrios, pequeños templos de anulación del vivir.

Nuestros legisladores y burócratas sacerdotales quieren el no querer, reprimen las fuerzas originantes de la vida, las fuerzas que reúnen los fragmentos individuales en el eterno goce de la existencia. Y con ello ponen de manifiesto el miedo a la vida. ¿Miedo a qué? A ellos mismos, a su rostro oculto que los acompaña en la hora más silenciosa de la medianoche, a esa voz que se descubre en su más irreductible soledad. Le temen al cuerpo, su cuerpo. Quieren castigarse por el hecho de ser: y por ello buscan castigarnos a todos nosotros Transformando todo en la gran iglesia del mal gusto.

luis felipe oyarzún montes

Saturday, March 17, 2012

Dante Poli y el fin de la Historia

Luego de siglos entrenándonos en el uso de la razón, los seres humanos de este siglo y del pasado tenemos ya como una certeza que el exceso de lucidez y de inteligencia no garantiza necesariamente un elevamiento de la vida, ni mucho menos la felicidad. Con nostalgia el hombre y la mujer racional de nuestros tiempos admira la inconsciencia de los animales y quisiera ser un inocente ser vivo carente de pensamientos. Eso nos pasa a veces, pero como dice Cioran, el filósofo, la inteligencia es un camino sin retorno y aquél instrumento que en otras épocas, sobre todo en la modernidad ilustrada, era el centro de las expectativas y de la atención humana, hoy ha llegado a tal grado de sofisticación que ya ninguno de nuestros movimientos parece espontáneo. La visión de Cioran es extrema pero no deja de adquirir sentido observando algunos eventos del siglo veinte o la tecnología del siglo entrante en los que las construcciones racionales carecen de una finalidad que acerque o eleve el espíritu humano a las esferas de la felicidad colectiva o del despertar estético cultural que tuvieron otras naciones o pueblos en la antigüedad. Es difícil creer en una nueva Grecia, una India nueva, un nuevo Egipto, una nueva China o una nueva Roma, con todos sus excesos pero también con toda su grandeza y fuerza. Ya no quedan fuerzas sino para el anhelo del final, nos dice Cioran. Lo que hoy prima es la “voluntad de epílogo”, estamos cansados de ser racionales porque vemos que al final la Razón no era sino un abismo más que nos pone de frente “ante la humillación de ser tan solo un hombre”.

Esta visión hace entonces que razonar sea un ejercicio que realizamos ya sin la ilusión de llegar a grandes acuerdos, sino que se vuelve una actividad humilde, placentera: ordenar la pequeña parcela de cada uno en la discusión familiar o amistosa. Viendo el programa del CDF “En el nombre del fútbol”, sin embargo, uno descubre una nueva dimensión de la miseria de la razón de la que habla Cioran. Todos los esfuerzos hechos por Waldemar Méndez en pos de dignificar el denostado ejercicio racional se ven destruidos y arruinados por la pobreza e ineptitud del mismo ejercicio llevado a cabo por Dante Poli. Cada vez que la conversación logra superar las dificultades propias de todo análisis y cuando por fin se va llegando a esa zona nunca definitiva del hallazgo y la belleza racional, Poli se encarga de mostrarnos que somos “tan solo hombres”. Lo peor es que su flojera es su pasión y es probablemente el más apasionado de los panelistas de dicho programa, quienes gastan sus mejores momentos al aire para tratar de aplacar la insulsa furia de Poli. Esta, su furia, casi nunca es más que capricho y un intento triste por no querer dar la razón a aquél que la tiene. La cara de Waldemar lo dice todo, entorna los ojos, arruga el entrecejo con preocupación y tristeza, y su decepción parece ser la decepción de la historia entera de la humanidad.

Ignacio Aguirre

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Monday, November 30, 2009

Peñarol: Equipo Sudamericano del Siglo



“Serás eterno como el tiempo y florecerás en cada primavera”

Con esta frase, Frank Hudson dio por inaugurada, en las oficinas del ferrocarril en Villa Peñarol, en 1891, al club Central Uruguay Railway Cricket Club (CURCC), institución que hasta nuestros días -específicamente desde 1914-, es conocida simplemente como Peñarol. La frase fue pronunciada por Hudson en la ceremonia misma en que se firmó el acta de fundación y constituye, por así decirlo, el espíritu que todo aurinegro ha podido no sólo experimentar como promesa metafísica, sino que también corroborar a lo largo de la impresionante trayectoria del club. En septiembre de este año, Peñarol ha sido declarado el mejor club sudamericano del siglo por la Federación internacional de Historia y Estadística de Futbol, superando a Independiente y a Nacional (veáse la web site de la IFFHS). Palabra de Fútbol quiere tributar a este equipo, que después de vivir la gloria continental y mundial pasa hoy por un mal momento: su último campeonato uruguayo es del año 2003, y su último título internacional es la copa libertadores de 1987. Tal vez su historia, desde la gloria absoluta a la falta de poderío actual, sea análoga o paralela a la decadencia de la industria ferroviaria en el mundo de los medios de transporte (al menos en América latina), industria que está en el origen de dicha institución y de varias otras en Sudamérica que corren una suerte similar (Fernández Vial, Ferroviarios o Ferrocarril oeste, por ejemplo). Será interesante hacer un seguimiento a los equipos nacidos y fundados en el seno mismo de la mística de los trenes, pero ese es motivo de un artículo posterior.
Por ahora rindamos homenaje a este portento de la plata, para comenzar a medir el alcance que tuvo en la realidad la imaginación de sus fundadores y para concebir mejor el espacio que hoy ocupan esos colores en la mitología pelotera de nuestro continente. De alguna manera, todos en Sudamérica quieren ver andar de nuevo por los rieles a la brillante locomotora “Roquet”, inspiradora de los colores y metáfora del milagro de lo que funciona…de aquello que simplemente anda.

Corre el mes de Octubre, es el día 31. En Santiago de Chile se juegan los últimos minutos de la final de la copa libertadores del año 1987. En los dos encuentros anteriores, Peñarol y America de Cali (2-0 en Colombia para América y 2-1 para Peñarol en el centenario), no se han podido sacar la ventaja necesaria para llevarse la copa, sin embargo, los caleños están ahora a sólo tres minutos de alcanzar la gloria que les ha sido negada en las dos ediciones anteriores (justamente en los años 85 y 86 frente a Argentinos y River respectivamente). América ha llegado tres veces seguidas a la final de la Libertadores y ahora está a tres minutos de conseguir el esquivo título. El grupo de colombianos que constituía una parte del escaso público que acudió al estadio Nacional (hecho imperdonable para un país futbolizado) comienza a contar lo que queda, desde el diez hasta el uno. Acaban esa cuenta regresiva unas tres veces, llegan al uno y deben, impacientes, volver a comenzar. Quedan ahora quince segundos para que se acabe el partido, no hay espacio para estrategias ni técnicas. De pronto, la fatalidad y la gloria en un mismo espacio; Diego Aguirre toma la pelota, va hacia delante como un caballo de carrera frente la incredulidad de una defensa roja que de alguna manera permite el ingreso al área, que de alguna forma acepta o permite su destino trágico. Aguirre, a quién nada de esto le importa, se saca entonces de manera increíblemente fácil al último defensa y despacha un zurdazo que vence a Falcioni. (por favor revisen el siguiente youtube que contiene los relatos colombianos y uruguayos del mismo gol http://www.youtube.com/watch?v=6sXzyGE4TII&feature=related)
Se acabó el sueño del América, gracias a un milagro de último minuto.

Esta fue la última copa libertadores de Peñarol. Último logro internacional de un equipo que alzó cuatro copas previas (las del 60, 61, 66, 82) siendo esta la quinta y la tercera ganada en Chile, en el mismismo estadio Nacional, lugar mítico para los hinchas del “Manya”, uno de los tantos apodos de Peñarol (tales como Mirasoles, carboneros y aurinegros).

De los campeonatos nacionales de Uruguay, Peñarol ha ganado 45 entre amateurs y profesionales, mientras que Nacional ha ganado 40. Su época más brillante ha sido la de las temporadas de 1949, 1954, 1964, 1967, 1968, 1975 y 1978, años en los que se coronó de manera invicta.

La rivalidad entre Nacional y Peñarol merece una revisión, ya que se trata de una rivalidad mayor, nutrida de una historia llena de anécdotas y situaciones inverosímiles. El clásico se acerca a su 500 edición, de las cuales Peñarol ha ganado 179, Nacional 159, registrándose 156 empates. El origen ferroviario e inglés de Peñarol, contrasta con el origen criollo del que se jacta Nacional (club nacido durante un proceso de nacionalización y de ensalce de las costumbres nacionales). Dicha situación mezcla de política y folclore patrio, estalló en la cancha por primera vez el 15 de Julio de 1900, fecha en la que el en ese entonces CURCC se impuso 2-0. Esto ha vuelto con el tiempo a ambos equipos “irreconciliables”. Peñarol tiene la ventaja estadística con 36 títulos en la era profesional frente a 30 de Nacional; 5 copas libertadores, frente a 3 de el “Bolso”. En lo único en que empatan es en la consecución de la copa Intercontinental, que ambos clubes han ganado en tres oportunidades.
He aquí el breve relato de algunas anécdotas de estos clásicos:

“Uno muy recordado es el "Clásico de la Valija". El 25 de mayo de 1934, Peñarol y Nacional jugaron la final de la Copa Uruguaya del año anterior. Empataban 0-0 cuando un centro salió de la cancha, pegó en la valija del masajista albo, volvió al campo de juego y un jugador de Peñarol anotó el gol. El tanto fue anulado pero, por las protestas, los tricolores sufrieron dos expulsiones antes de reiniciarse el juego, que luego se suspendió por falta de luz. El 27 de agosto, en la reanudación, Nacional aguantó la igualdad con ocho jugadores y forzó un desempate, que ganó por 3-2 para ser campeón.
“Otra fecha presente en el corazón de Nacional es el 14 de diciembre de 1941, día de aquel 6-0 mencionado antes. Como la reserva también goleó, pero 4-0, se recuerda aquella jornada como "El Día del 10-0". Para defender su honor, los carboneros rememoran un 7-3 de 1911 como visitantes, cuando el club todavía se llamaba CURCC”.
“En octubre de 1949, Peñarol se imponía al cabo del primer tiempo por 2-0 y tenía dos hombres de más. Como Nacional no salió a disputar el complemento, los aurinegros lo bautizaron el "Clásico de la Fuga". "Llovió todo el partido pero apenas el árbitro anunció que habíamos ganado, ¡salió el sol!", recordó alguna vez el inolvidable Alcides Ghiggia.”
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La historia de Peñarol está llena de héroes y figuras, sin embargo, existe consenso acerca de quienes son aquellos que de manera excepcional han distinguido y engrandecido el nombre de la institución.
Del cancionero popular, décima dedicada a los campeones de 1905 :
“Cual gladiadores romanos
pisaron firmes la arena
Davies, Irisarri y Pena
los Carbone, dos hermanos
los Camacho, veteranos
los jugadores macucos
que con Zibecchi y Mañana
con Acevedo y Mazzucco
forman un cuadro que manda
un espléndido retruco”

José Piendibene, considerado el maestro del futbol en su época, jugó y ganó en Peñarol. Esta es su ficha técnica.
”Fue campeón sudamericano en 1916, 1917 y 1920. Surgido en el Huracán Pocitos paso a Peñarol, equipo con el que logro 5 campeonatos uruguayos ( 1911- 18-21-24-26-28) y sumo 253 goles. Baluarte del “equipo del 12” simbolizo el estilo de una generación del primer gran futbol uruguayo. Fue maestro indiscutido de un nuevo football, por su estrategia dentro de la cancha, por la profundidad de su juego, su amague simulador, su toque de tuya y mía y su elegante culminación que encendió la admiración de las multitudes amantes del espectáculo en que se convertía un encuentro de football”.
Podríamos engrosar la lista con figuras como Morena o Spencer, ídolos de la afición, gestores de triunfos insólitos, como aquél frente a River en el que los de “la banda” vencían 2-0 en la definición en Santiago (1966), hasta que su portero, Amadeo Carrizo, tuvo la torpe idea de hacer un lujo innecesario y provocador bajando un balón intrascendente con el pecho. Esto despertó el orgullo de Peñarol y la bien conocida garra charrúa (que por supuesto excede a Peñarol, y es extensiva a todo ese país futbolístico).En el segundo tiempo Peñarol lo empató con goles de Spencer y Abaadie, ganándolo en tiempo extra con goles nuevamente de Spencer y uno final de Rocha en el minuto 109.

Esto es sólo un extracto de la historia de Peñarol y a la vez un tributo a este equipo. Esperamos pronto continuar con Nacional y extender nuestra revisión a otros grandes caídos en desgracia, para no olvidar lo que alguna vez fueron y de cómo forjaron el prestigio y estilo de nuestro fútbol.
Esto es Palabra de Fútbol.


Ignacio Aguirre.

http://es.fifa.com/classicfootball/stories/classicderby/news/newsid=1060659.html
http://www.angelfire.com/pe2/manya/Siglo.htm